Coordinadoras: María Isabel Ceniceros Rozalén - Natalia Martínez Cuellar Autores: Nuria Aliaga Gallegos - José María Álvarez Franco - Esther Arias Moya - María Luisa Barbero Valverde - Jorge Barea Mañas - Mireia Casas Moreno - María Isabel Ceniceros Rozalén - Juan Clar Terrades - Aina M.a Garrido Salva - Judith Martín López - Natalia Martínez Cuellar - Andreu Mira Galmés - Antonio José Moreno Delgado - Mateu Palmer Ferragut - Juan Carlos Prieto Gálvez - Adolfo Ramírez Soriano - Inés Rubí Alzugaray - José Manuel Vega López
La atención a la emergencia vital constituye uno de los pilares fundamentales de la práctica sanitaria. En los primeros minutos de una situación crítica necesitamos gestionar una actuación coordinada, y basada en la evidencia, de todos los médicos y profesionales de enfermería implicados en el evento emergente. Sabemos que una actuación protocolizada y entrenada marca la diferencia entre la vida y la muerte, entre la recuperación o la presencia de secuelas permanentes. El soporte vital inmediato (SVI) surge precisamente de esta necesidad de proporcionar una respuesta rápida, estructurada y eficaz ante la detección precoz del deterioro clínico del paciente. La experiencia acumulada en los servicios de urgencias, emergencias y unidades hospitalarias demuestra que una intervención temprana, sistemática y orientada a detectar a tiempo situaciones de deterioro mediante escalas fisiológicas reduce de manera significativa la morbimortalidad e incluso el número de ingresos en la UCI.